Para realizar de forma más pura una idea, es indispensable una cierta cantidad de contención respecto al material empleado.

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Quizá, después de esto, los que me conocéis, me dejéis de hablar, y los que no, simplemente me odiareis, pero he de intentarlo.

He de intentar explicar ese arte tan desconocido, y que parece tan sencillo de realizar, ese arte que catalogamos como “un simple dibujo que cualquier niño sabe hacer, y cualquiera podría ejecutar sin mayor problema”

Creo que el problema no esta en el resultado final, que a todos nos parece “simple”, sino en el concepto, el racionamiento que le hace al artista crear su obra.

Os voy a hablar de una serie de autores, y de los pensamientos que hacen que realicen ese tipo de obra.

Del primero que voy a tratar es de Ad Reindhardt. 

Pintura abstracta roja. 1952. Óleo sobre lienzo. 274.3 x 101.4 cm. MOMA. Nueva York. Estados Unidos.

Reinhardt lo que quiere hacer con este tipo de pintura es una denuncia de un proceso de depuración de la pintura. Aprovechando el elemento principal que es la retícula, para llegar a una pintura sin referencias, atemporal, y que hable de sí misma.

Es la abstracción radical de los años 50, donde el espacio se imagina de una manera diferente, donde la forma es un campo abierto de posibilidades. La pintura no nos engaña, simplemente se coloca en nuestra mirada y nos muestra lo que es.

El segundo lugar lo ocupará Mark Rothko:

Sin título.  1949. Óleo sobre lienzo. 207 x 167,6 cm. Solomon R. Guggenheim Museum. Nueva York. Estados Unidos.

Sus cuadros abstractos, engañosamente simples, son formas expresamente planas de bordes difuminados y colores luminosos y brillantes. Sus mejores obras son a gran escala, las que ocupan todo un espacio.

El espectador debe tratar sus obras con el respeto y cuidado que él las creó. Hay que rodearlas para conocerlas, acercarse a ellas, relajarse, esperar para que el color llene el campo visual y, a través de los ojos, lleguen al estado de ánimo y los sentimientos.

Él decía que sus cuadros trataban sobre “tragedia, éxtasis y condenación” sobre las emociones y pasiones fundamentales.

Seguiremos con Morris Louis:

Alpha-Pi. 1961. Acrílico sobre lienzo. 260 x 450 cm. MOMA. Nueva York. Estados Unidos.

Morris trabajaba sobre la tela pura, mediante aguados. Decía que la pintura era tela coloreada. Plantea el valor económico de la pintura frente a cualquier otro tipo de tela pintada.

Ve la obra como algo azaroso. “Un golpe de dados no abolirá jamás el azar”. Louis pretende huir del contenido teórico de la obra.

Ocupando los extremos del cuadro enmarca el espacio. Es una reflexión de la pintura como acontecimiento.

Ahora pasamos a hablar de Kenneth Noland

Jazz. 1983. Acrílico sobre tela. 216 x 176,5 cm. Colección Gerald Pitzer.

Este artista busca una alternativa al expresionismo. Se yuxtaponen un sentido muy geométrico de la pintura y un sentido artesanal. Es una pintura despersonificada, (cualquiera podría hacerlo).

Lo que busca es una reflexión sobre el lenguaje pictórico, ya que lo que queda al llegar a la abstracción es tan solo el lenguaje. Son pinturas con formas que se repiten una y otra vez.

Noland crea obras sencillas y directas en las que el impacto es totalmente visual y proviene solo del color del lienzo, no tienen significado, dibujo o profundidad espacial. Juega con variaciones de color, formas simples o dinámicas.

Ahora conoceremos un poco de  Frank Stella

Sin título. 1964. Screenprint. 457 x 457 mm. Museo de Bellas Artes de San Francisco. San Francisco. California. Estados Unidos.

Realiza Stella una pintura muy geométrica a camino entre el arte óptico.

Sus primeras obras reducían la pintura a sus propiedades más puras, mínimas e indispensables: simples, planas, con forma y monocromas. Más tarde introdujo colores puros, brillantes y de márgenes duros de una complejidad progresiva. A mediados de los 70 empezó a investigar lo impuro que puede ser un cuadro sin dejar de serlo mediante construcciones ricas, grupos que entrelazan la forma y el color.

No puedo dejar de mostraros algo de la obra de Victor Vasarely:

Esfera con cuadrados. Museo Didáctico-Fundación Vasarely. Château de Gordes. Francia.

Es una de las figuras clave de la creacion del  Op Art de la década de 1950. Creó cuadros abstractos diseñados para provocar fuertes ilusiones ópticas que se pueden explorar y activar girando los cuadros. Aún así su obra es bastante limitada.

Quiero que conste que yo soy la primera que valora la imaginación y un tipo de obra creada por una causa concreta, y del mismo modo rechazo ese tipo de obras que son copias baratas de otras obras, debido a lo que está en boga en determinado momento, considerando al autor que sigue esa novedad, una persona que realiza obras por el mero hecho de la venta, y no usando sus principios o lo que su mente o corazón dicte en ese momento.

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