De la tierra al Olimpo

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Hoy os voy a relatar una de las mejores historias de la mitología. Os voy a hablar de uno de los grandes héroes que probablemente la mayoría conozca, el héroe griego Heracles, conocido en Roma como Hércules.

Era hijo de una mortal, Alcmena, y su verdadero padre era Zeus, por lo tanto estamos hablando de un semidios. La mayoría de las personas no saben el dato de que tenía un hermano gemelo, llamada Ificles.

Hera, debido a una profecía, mandó a la tierra un par de serpientes para que matasen al niño Heracles, pero este las estranguló, dando prueba desde la cuna de su prodigiosa fuerza.

Hércules niño estrangulando serpientes en su cuna. Joshua Reynolds. 1786-1788. Óleo sobre lienzo. 303 x 297 cm. Museo del Hermitage. San Petersburgo. Rusia.

Hermes, por orden de Zeus, lo depositó un día en el regazo de Hera, que se había adormecido, para que el niño mamase de ella la leche de la inmortalidad; la diosa despertó bruscamente de su sueño y un chorro de la leche se escapó de su pecho, naciendo así la vía Lactea.

El nacimiento de la vía lactea. Pedro Pablo Rubens. 1636-1637. Óleo sobre lienzo. 181 x 244 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Como recompensa por haber matado al león de Citerón, que atacaba los rebaños del rey Tespio, este le entregó a sus cincuenta hijas.

Creonte agradecido por liberar a Tebas de la tiranía de un rey, le entregó a su hija Mégara por esposa. Pero Heracles, enloquecido por la implacable Hera, mató a sus propios hijos en un rapto de locura.

Para expiar su crimen, partió de la ciudad, y el rey de Tirinto, le ordenó realizar en el plazo de doce años otros tantos trabajos imposibles de realizar para un simple mortal.

Los trabajos de Heracles:

· El león de Nemea: Esta fiera se había convertido en el temor del valle de Nemea. Heracles intentó matarlo mediante flechas, pero fue en vano, ya que en su piel ningún arma podía hacer mella. Finalmente lo estranguló con sus propias manos y con la piel del león se hizo una túnica. Zeus convirtió al león en constelación, para que así, quedase constancia de la hazaña de Heracles.

Lucha de Hércules con el león de Nemea. Francisco de Zurbarán. Lienzo. 135 x 167 cm. Museo del Prado. Madrid. España. 

·La hidra de Lerna: la hidra era  un monstruo con cuerpo de serpiente, garras de dragón y dorso cubierto con duras escamas, y tenía siete cabezas, cuyas siete bocas vomitaban fuego y azufre. Una de las cabezas tenía láminas de oro y se decía que era inmortal.Hércules le cortó una cabeza pero ésta se regeneró y la sangre que manaba al caer al suelo se convertía en escorpiones y serpientes.Hércules le pidió a su sobrino que prendiera fuego al bosque más cercano y le pidió que trajera tizones llameantes que aplicó a las heridas abiertas en los cuellos de la bestia para que así no salieran más cabezas. Al final quedó la cabeza de oro que con un espadazo cortó e inmediatamente la enterró bajo una inmensa roca para impedirle revivir.

Lucha de Hércules con la hidra de lerna. Francisco de Zurbarán. 1634. Lienzo. 134 x 157 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·El jabalí de Erimanto: Este animal monstruoso devastaba los bosques de Arcadia, donde Heracles lo anduvo persiguiendo durante mucho tiempo. Como Euristeo quería al jabalí vivo, el héroe lo atrapó con una red y se lo llevó a su primo; este, espantado al ver a la criatura, se escondió en una tinaja. Mientras perseguía al jabalí para darle caza, Heracles, tuvo un enfrentamiento con los centauros, matando a diez de ellos.

Lucha de Hércules con el jabalí de Erimanto. Francisco de Zurbarán. 1634. Óleo sobre lienzo. 132 x 153 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·La cierva de Artemisa: Este animal fabuloso, consagrado a la diosa Artemisa, tenía cuernos de oro y pezuñas de bronce y era tan veloz que no podía ser alcanzado. Heracles persiguió a la cierva durante un año y consiguió apoderarse de ella después de herirla con una flecha.

Heracles cazando a la cierva.  Pintura mural.

·Las aves del lago Estínfalo: Estas rapaces de Arcadia devoraban las cosechas y mataban a los viajeros. Atenea ofreció al héroe unos címbalos cuyo sonido espantó a las aves, y de este modo, Heracles pudo matarlas con sus flechas.

Hércules mata a las aves del lago Estínfalo. Alberto Durero. 1500. Temple sobre lienzo. 87 x 100 cm. Nuremberg, Germanisches Nationalmuseun. Alemania.

·Los establos de Augías: El quinto trabajo de Heracles fue limpiar los establos del rey Augías que tenía más de tres mil reses y llevaban treinta años sin limpiarse. Heracles desvió el curso de los caudalosos ríos Peneo y Alfeo, con lo que los establos quedaron limpios en el plazo señalado.

Hércules detiene el curso del río Alfeo. Francisco de Zurbarán. Lienzo. 133 x 154 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·El toro de Creta: Heracles consiguió domar a este soberbio animal, al que Poseidón había enfurecido y que asolaba la isla.

Hércules y el toro de Creta. Francisco de Zurbarán. 1634. Lienzo. 134 x 153 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·Las yeguas de Diomedes: Este rey de Tracia alimentaba a sus yeguas con carne humana. Heracles consiguió matar a su amo y se ofreció a estas como pasto, logrando así amansarlasy uncirlas al carro de Diomenedes.

Las yeguas de Diodemes. Gustave Moreau

·El cinturón de la reina de las Amazonas: Hipólita, reina de las amazonas, poseía un cinturón que Ares le había ofrecido. Heracles, ayudado por Teseo, la mató y se apoderó de tan preciado objeto. En el curso de esta expedición salvó a Alcestis y a Hesíone, hija del rey Laomedonte, amenazada por un monstruo marino.

Hércules quitando el cinturón a la reina de las Amazonas.

·Los bueyes de Geriones: Este rey africano tenía un magnifico rebaño vigilado por un dragón y un perro de dos cabezas. En el borde del océano, encontró Heracles el rebaño y se apoderó de los animales y después de un largo viaje logró llevarselos a Euristeo, quien los ofreció en sacrificio a Hera.

Hércules vence a Gerión. Francisco de Zurbarán. Lienzo. 136 x 167 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·Las manzanas de oro del jardín de las Hespérides: Hera, que había recibido estas manzanas como regalo de bodas, las tenía al cuidado de unas ninfas y un dragón, en un jardín magnífico, donde solo Atlas tenía permitido el paso. Heracles consiguió la ayuda del gigante el cual se apoderó de lso frutos, mientras el héroe sostenía en su lugar la bóveda celeste.

Hércules matando al dragón del jardín de las Hespérides. Juan Bautista Martínez del Mazo. Copias de Rubens por Mazo. Lienzo. 65 x 155 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

·Capturar en los infiernos al can Cerbero: Euristeo, aterrado ante la nueva captura de Heracles, devolvióel mostruo a los infiernos. Al bajar al reino de los muertos en busca de Cerbero.

Hércules y el cancerbero. Francisco de Zurbarán. Lienzo. 136 x 156 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

A este héroe se le concedió la inmortalidad, cuando Zeus ordenó que fuese conducido al Olimpo.

Los trabajos de Hércules aparecen decorando muchas vasijas del periodo arcaico y han servido como motivo escultórico. Muchos pintores de todas las épocas se han basado en la mitología a la hora de realizar sus liezos, siendo este mito, uno de los más apreciados.

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