Toledo a través del tiempo

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Toledo  es un museo único de la historia de España, al aire libre. La ladera este de esta ciudad, de aspecto oriental, está coronada por el Álcazar.

A la izquierda, la torre de la catedral se eleva por encima de un mar de casas medievales. Una corona de fortificaciones góticas mudéjares rodean la ciudad como una diadema y, al pie del impresionante afloramiento granítico, el río Tajo discurre por una espléndida garganta.

Antoon van den Wijngaerde. 1563. Dibujo. Tinta y color. 42 x 172 cm.

La ciudad de Toledo ha visto tiempos gloriosos. Sin embargo, el desastre la ha acechado en más de una ocasión; por vez primera en 192 a.C. cuando la ciudad, una de las más antiguas de España, fue conquistada por los romanos. Alrededor de 700 años después en época de las Grandes Migraciones, , los godos sometieron Toledo y la convirtieron en residencia de sus reyes.

Joaquín Sorolla y Bastida. Óleo sobre lienzo. 70 x 103.5 cm. Fundación Museo Sorolla. Madrid. España.

Aunque la ciudad seguía brillando, el reino de los godos de Occidente se tambaleaba, iniciando su declive. Cuando los árabes aparecieron en la península Ibérica, los miembros de la comunidad judía de Toledo les abrieron las puertas a su ciudad, el 11 de noviembre de 711. Fue su venganza por las privaciones que habían tenido que soportar a manos de sus conciudadanos toledanos. Toledo perdió su posición como ciudad más importante y se vio degradada a ser una de las cinco capitales de distrito de la España mora.

Domenikos Theotokopoulos. 1596-1600. Óleo sobre lienzo. 121 x 109 cm. The Metropolitan Museum of Art. New York. Estados Unidos.

Pacificada con grandes dificultades, Toledo acabó floreciendo para convertirse en centro de las artes y las ciencias, donde tuvo lugar un fructífero diálogo entre las culturas judía, cristiana e islámica. A partir de 1085, la ciudad volvió a ser gobernada por cristianos. Se convirtió en capital de Castilla y fue conocida por su tolerancia religiosa hacia los judíos y los árabes. Ya en el siglo XII, un estudioso árabe alabó la ciudad de Toledo por ser “el centro de Europa”.

Domenikos Theotokopoulos. 1608-1614. Óleo sobre lienzo. 132 x 228 cm. Casa Museo del Greco. Toledo. España.

No obstante, siguieron las revueltas de palacio, las guerras civiles y los excesos cometidos por la Iglesia, que sacudieron a la ciudad. Su estrella se fue apagando. Llegó la Inquisición y los judíos y los árabes fueron expulsados. La residencia real se trasladó a Madrid y un siglo de problemas estalló en la ciudad.

Jesús Apellániz López. 1917. Óleo sobre tabla. 24 x 19 cm.

A partir de aquí, numerosos pintores han impregnado en sus lienzos su pasión por esta ciudad.

Manuel Prior. 1988. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm.

Benet Sarsanedas. Óleo sobre tela. 130 x 162 cm.

Benjamín Palencia. 1943. Óleo sobre lienzo. 102,5 x 188 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.

Diego Rivera. 1912. Óleo sobre lienzo. 112 x 91 cm. Fundación Amparo R. de Espinosa. Yglesias. Puebla. México.

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  1. Te falta una serie de grabados que tiene en su poder el Archivo Municipal de Toledo hechas en los siglos XVI y XVIII, por lo demas buena recopilación de pintura sobre Toledo.

    Creo que Zuloaga tambien tiene una panorámica.

  2. Pingback: Toledo: Breve historia enmarcada « El Granito de Arena de Ishtar

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