Archivos Mensuales: septiembre 2012

Caballos azules y vacas amarillas

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En 1911, Munich brillaba como centro de las artes. En lo que antes era un comercio de la Tuerken Strasse, se podía ver a dos hombres pintando cuadros decididamente ofensivos. Uno de ellos Frank Marc, blandía desafiante un cuadro con un caballo… ¡¡¡¡Azul!!!!

Caballo Azul I. 1911. Óleo sobre lienzo. 112,5 x 84,5 cm. Stadtische Galerie im Lenbachhaus. Munich. Alemania.

Se oyeron fuertes protestas. Los policias que acudieron apresuradamente a la escena del delito no tenían ningún derecho legal para hacer que los pintores dejaran de hacer lo que estaban haciendo, así que se contentaron con patrullar la zona cercana a la tienda para evitar que estallara la ira pública.

Marc y su amigo Wassily Kandinsky estaban decididos a animar el diálogo entre la pintura la literatura y la música, con el propósito de ampliar radicalmente los límites de la creatividad expresiva.

Caballo Rojo y Azul. 1912. Tempera sobre papel. 26.3 x 43.3 cm. Städtische Galerie im Lenbachhaus. Munich. Alemania.

En 1912, publicaron un almanaque que causó sensación. Contenía19 artículos y citas, tres partituras musicales y ciento cuarenta y una reproducciones de cuadros, incluyendo arte popular y pinturas y dibujos hechos por niños. Al reunir aquella mezcla confusa de obras, esperaban animar a otros artistas a aventurarse en direcciones nuevas. El almanaque llevaba por título Blauer Reiter (Jinete Azul). “Ideamos el nombre mientras tomábamos café en la sombra, en el jardín de Marc” dijo Kandinsky, que añadió “A los dos nos gustaba el azul, a Marc los caballos, a mi los jinetes. El nombre salió por sí solo” 

El mono. 1912. Óleo sobre lienzo. 70.4 x 100 cm. Städtische Galerie im Lenbachhaus. Munich. Alemania.

Poco después el Jinete Azul hizo su primera exposición. El grupo que nunca estuvo estrictamente organizado, consistía en un círculo de artistas que giraba en torno a Marc y Kandinsky.

Marc pensaba que los animales eran más puros que los seres humanos. En su obra, el azul representaba la masculinidad, la austeridad y el intelecto. El caballo era el atributo de los santos populares Martín y Jorge, que, como jinetes celestiales, vencían el mal y el materialismo. Marc y Kandinsky procuraron emularlos en el arte.

El buey. 1911. Óleo sobre lienzo. 101 x 135 cm. Solomon R. Guggenheim Museum. New York. USA.

El tigre. 1912. Óleo sobre lienzo. 111 x 111,5 cm. Städtische Galerie im Lenbachhaus. Munich. Alemania.

Vaca amarilla. 1911. Óleo sobre lienzo. 140,5 x 189,2 cm. Museo Solomon R. Guggenheim. New York. USA.

El Jinete Azul no duró mucho; se disolvió en 1916, después de que Franz Marc muriese en combate en Verdún, en la I Guerra Mundial.

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Cuando el formol se transforma en arte

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Hoy os voy a hablar de un artista bastante diferente, pero del que seguro habéis oído hablar Damien Hirst.

 

 

Unicornio

Un tipo que ha despertado controversia y respeto a partes iguales. Pertenece a una generación de artistas que han roto los límites entre arte y moral, respetabilidad ética.

En un principio fue conocido por su trabajo como director de exposiciones alternativas cuando era aún estudiante en el Goldsmith’s College (1986-1989), pero ha sido por su arte por lo que ha conseguido prestigio internacional.

La imposibilidad física de morir en la mente de alguien vivo es un ejemplo destacado y frecuentemente citado de su obra.

 

 

La imposibilidad física de morir en la mente de alguien vivo 

Un tiburón tigre, una de las criaturas más temibles del mar, se conserva en formaldehído en un tanque de cristal y se convierte en un objeto pasivo de museo, un icono para la contemplación.

Cara a cara con el asesino, reflexionamos sobre lo sorprendente que resulta que la muerte conservada pueda parecer tan viva.

Hirst se ha especializado en usar vitrinas y animales vivos, transmitiendo un estado anímico, a la vez polémico, clínico y distanciado.

 

 

Love´s Paradox

‘This Little Piggy Went to Market, This Little Piggy Stayed at Home’

Requiem

El trabajo conceptual de este artista se centra menos en lo estético y más en el deseo de explorar las ambigüedades inherentes a los pensamientos humanos y deseos.

 

 

For the Love of God

The black sheep

El artista con una de sus obras

El jardín lujurioso

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Hieronymous Bosch, o lo que es lo mismo y más conocido “El Bosco”, produjo algunas de las pinturas fantásticas más ingeniosas que han existido.

Su versión obsesiva y de pesadilla tiene como antecedentes el mundo gótico y crepuscular de la alta Edad Media y, aunque la versión del mundo alegórico  medieval se ha perdido ahora, ha habido muchos intentos recientes de “leer” estos cuadros, no menos por los que han tratado de interpretar al Bosco a través de la interpretación de los sueños.

El jardín de las delicias demuestra la deslumbrante habilidad del Bosco para construir un paisaje con todo detalle a través de un conjunto de exageraciones y distorsiones extrañas.

La obra completa consiste en cuatro pinturas en una serie de paneles doblados.

El panel exterior revela El tercer día de la creación cuando se cierra.

El tercer día de la creación

Dentro, El jardín de las delicias, está flanqueado a la izquierda por El jardín del Edén, y a la derecha por El infierno. En el panel central aparece una orgía sexual salvaje, en el que la lujuria prueba ser la causa de la caída del hombre. Hay más de un millar de figuras juntas en esta obra.

El jardín del Edén

El jardín de las delicias

El infierno

El Bosco fue una figura única en su  tiempo, su obra es moderna y atemporal, lo que le granjeó la admiración de los surrealistas del siglo XX.

Luces y sombras del Amor

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Hace unos días leí unas bellas palabras de Carlos Marzal sobre el Amor, que me llevaron a este cuadro de unos de los grandes genios de todos los tiempos.

Amor victorioso. 1602-1603. Óleo sobre lienzo. 156 x 113 cm. Staatliche Museen. Berlín. Alemania.

Amor, Eros, Cupido, no importa el nombre tras el que se esconda; siempre hablamos del dios del amor, de la fuerza motora del mundo. Pero aún así puede recibir mil nombres diferentes dependiendo del momento en que nos encontremos, pasión, melancolía, olvido, celos, alegría o sufrimiento.

“El amor no deja de ser un truhán. Cualquiera que confíe en él, se verá defraudado” Esto lo escribió Goethe, que seguramente lo sabía por experiencia.

En la Antigüedad se pintaba al Amor como un muchacho encantador, dotado de alas. A partir del siglo IV a.c. lleva un arco y flechas.

Esta fue la idea que tenía Caravaggio cuando le fue encargada la obra en 1602, que difiere notablemente de otras representaciones anteriores de figuras mitológicas.

Su Eros es descarado, se ríe con impertinencia, y es definitivamente bribón; también es más erótico que Cupido lo fuera nunca antes.

Las especulaciones sobre lo que está haciendo con la mano izquierda a su espalda llenan volúmenes.

Todo esto puede haber contribuido a hacer de este cuadro uno de los más famosos de Caravaggio, y posiblemente, el cupido más celebrado de la historia.

Este artista murió con menos de 40 años, en la penuria y lejos de su tierra.

Y es que para Cupido, la vida es un juego de amores “Estoy aquí y allí. Ayer y pasado mañana. Siempre y ahora mismo… Pero lo cierto es que llego a una vida y , de repente, nada importa sino yo. Todo el mundo pierde la compostura. Todo el mundo parece no haber aprendido nada de la experiencia. Son como niños. Me gusta vendarme los ojos y escoger las flechas al azar”

¿Que nos tendrá preparado este joven?

 

 

Fuente: Descubrir el Arte

¿Como la piedra puede transformarse en piel?

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Solo con la mano de algunos artistas esto es posible.

Siempre me ha sorprendido la escultura de Bernini titulada El rapto de Proserpina.

El mármol se transforma en una suave piel que es agarrada por unas feroces manos, todo un arte.

El Rapto de Proserpina. Gian Lorenzo Bernini. 295 cm. Mármol 1621-22.

Proserpina era la hija de Júpiter y Ceres, la diosa de la agricultura, y fue raptada por Plutón, que se la llevó al inframundo para hacerla su esposa. Entonces Ceres, desesperada de dolor, desatendió los cultivos y se lanzó a la búsqueda de su hija. Atendiendo a las quejas de los hombres y de los dioses, que no tenían la comida ni los sacrificios necesarios por el descuido de los campos, Júpiter permitió a Proserpina regresar al Monte Olimpo con la condición de que cada año se quedara junto a su esposo en el inframundo durante tres meses. Así, cuando Ceres y su hija estaban juntas, la tierra florecía y daba buenas cosechas, pero durante los tres meses que Proserpina permanecía en los infiernos, la tierra se convertía en un erial estéril. Esta historia simbólica servía a los antiguos griegos y romanos para explicar los cambios de estación y los ciclos naturales del campo.

Bernini ha convertido a Plutón en un vulgar secuestrador con la barba y el pelo revueltos, aunque esté coronado como rey de los infiernos, mientras que Proserpina intenta librarse con un miedo atroz a su abrazo. La agonía que expresa el rostro de la muchacha se contrapone a la indecencia apenas contenida de Plutón, que hunde sus dedos como poderosas tenazas sobre la sensual carne de Proserpina. Ello se completa con un estudio hiperrrealista de la anatomía humana en tensión y una composición basada en potentes diagonales, que expresan magistralmente el conflicto de atracción – repulsión sostenido por los personajes.  Todo el conjunto acusa un fuerte dinamismo tanto físico como dramático.

El beso de mármol

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Dejamos a un lado las pinturas y nos trasladamos a los cinceles y los martillos, pero no abandonamos unas maravillosas manos que saben transformar la piedra en sentimiento, en arte.

Una de las esculturas con más fuerza jamás creadas es El beso de Rodin. Una escultura de mármol de 182 cm de alto y que se puede ver en el Museo Rodin de París, o una de las copias en la Tate de Londres.

Es el ejemplo perfecto de la habilidad de Rodin para expresar las emociones intensas a través del físico de la escultura y una de las grandes imágenes del amor.

En un principio, parte de la enorme La puerta del Infierno, esta escultura retrata a dos amantes ilícitos, Francesca da Rimini y Paolo Malatesta, cuya historia narra Dante Alighieri en La Divina Comedia. El esposo de Francesca, Giovanni, la apuñaló hasta la muerte cuando compartió su primer beso con su hermano Paolo tras enamorarse locamente de él.

Al final la estatua se convirtió en una obra independiente porque su mezcla de erotismo y pura felicidad no encajaba con el tema de la condenación en La puerta del Infierno. 

El hombre se inclina sobre ella, pero puede parecer que cualquiera de los dos inicia el beso, depende desde donde se mire la obra.

Los profundos conocimientos de Rodin, sobre anatomía le permitieron incorporar sutiles exageraciones y distorsiones para lograr su objetivo de expresar un sentimiento a través del movimiento muscular.

El beso tiene tres versiones diferentes en mármol y, viendo la superficie, lisa y anónima, ninguna debió ser esculpida por Rodin. Esta fue encargada por un rico coleccionista de Boston afincado en Inglaterra.

Las figuras parecen surgir a partir de la piedra. Rodin creía que el hombre y la mujer formaban una sola entidad unida mediante el amor.

A mi parecer es uno de los escultores que más belleza es capaz de recrear en cada una de sus obras.