Archivos Mensuales: octubre 2012

Mujeres artistas: Laura Knight

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La conquista por parte de la mujer de un puesto en el mundo del arte en idéntica consideración y jerarquía a los que el hombre tradicionalmente ha disfrutado, es una más de las historias de libertad y esperanza que se han vivido  a través de los años del siglo pasado.

A lo largo del siglo XX, las mujeres artistas empezaban ya a cosechar los beneficios por los que otras mujeres habían luchado durante el siglo XIX. Podrían estudiar en las mismas escuelas de artes que los hombres, solicitar becas, participar en clases de dibujo al natural, presentarse a concursos e incluso ¡Ganar premios!

Si queréis saber un poquito más sobre la mujer artista os recomiendo este blog.

En 1890, la artista Laura Knight empezó sus estudios en la Escuela de Arte de Nottingham y consiguió varias medallas de plata y de bronce por sus retratos cuando tenía 16 años.

Vivió en dos colonias de artistas – Staides, Yorkshire y Newlyn, Cornualles- antes de establecerse en Londres con su marido, el pintor Harold Knight en 1918. En 1927, fue la segunda mujer en ser asociada de la Real Academia y consiguió ser académica real de pleno derecho en  1936.

 

Ballet. Óleo sobre tabla . 64,8 x 77 cm. Lady Lever Art Gallery. Port Sunlight. Inglaterra.

 

 

Charivari del Gran Parade. 1928. Óleo sobre tabla. 101,6 x 127 cm. Newport Museum and Art Gallery. Gwent. Gales.

Payasos. 1957. Óleo sobre tabla. 75 x 59,7 cm. Private collection.

Feria. 1916. Óleo sobre tabla. 116,8 x 151,1 cm. Collection Richard Green.

El camerino. 1924. Óleo sobre tabla. 63,5 x 76 cm. Manya Igel Fine Art. london. Inglaterra.

Bailarina de Ballet. 1932.  Watercolour and bodycolour, charcoal, conté and sanguine. 91,5 x 86,4 cm. Nottingham Castle Museum. Inglaterra.

Es conocida por pinturas populares del circo y el ballet y fue reconocida debidamente por su técnica, que satisfizo los cánones conservadores de la Academia. No obstante, sus logros más memorables están condensados en su pintura monumental de Ruby Loftus. Centrada en el trabajo de las mujeres en una fábrica de armas de 1943, Knight dirige la atención, con minucioso detalle, a la posición de la mujer en el esfuerzo de la guerra. Ruby es un símbolo de virtud y de trabajo duro, literalmente iluminada como un santo por su tarea, que era de importancia nacional. Knight se convirtió en un artista oficial de Guerra en 1942 y recibió el encargo de pintar los juicios de Nuremberg en 1945.

Dibujo de los juicios de Nuremberg. 1946. Chalk and wash. 78,8 x 57,2 cm. Imperial War Museum. London. Inglaterra.

Nuremberg. 1946. Oil on canvas. 177,8 x 152,4 cm. Imperial War Museum. London. Inglaterra.

Ruby Loftus. 1943. Oil on canvas. 86,4 x 111,6 cm. Imperial War Museum. London. Inglaterra.

Se ha pasado por alto en gran medida la interpretación llena de sensibilidad de sus obras menos conocidas, en las que aparecen mujeres y niños.

 

Vistiendo a los niños. 1906. Oil on canvas. 101,6 x 140,3 cm. Ferens Art Gallerie. Hull. Inglaterra.

The Piccaninny. 1927. Oil on canvas. 30,5 x 40,5 cm. Pyms Gallery. London. Inglaterra.

Muy recomendable es el blog que he enlazado antes: Expresando Abstract

El dramatismo de los colores de El Greco

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En el 2014 se celebrará en Toledo el cuarto centenario de la muerte de Domenikos Theotokópoulos. Algunos pensarán que quién es este señor de nombre griego. ¿Si os digo que es El Greco ya os suena más, verdad?

Nació en Creta y se formó en Venecia, Parma y Roma, pero trabajó en España, y de ahí su apodo.

 

 

Vista de Toledo. 1596-1600. Óleo sobre lienzo. 121 x 109 cm. The Metropolitan Museum of Art. New York. USA.

Intenso, arrogante, intelectual y espiritual a la vez, único y con una impresionante gama de fuentes. Fue el favorito de Felipe II hasta que cayó en desgracia en 1582.

Cualquier historiador del arte puede entretenerse intentando reunir todas sus fuentes: el color aplicado de forma directa (Tiziano), figuras retorcidas (Miguel Ángel y Parmigianino), espacios fragmentados y colores ácidos similares a los de las joyas (mosaicos e iconos bizantinos). Pero para llegar al verdadero Greco hay que olvidar todo esto y entrar en el mundo espiritual del cristianismo visionario; solo entonces se puede apreciar su genio y la importancia de sus soberbias habilidades técnicas.

 

Anunciación. 1595-1600. Óleo sobre lienzo. 91 x 66,5 cm. Museo de Bellas Artes de Budapest. Budapest. Hungría.

Coronación de la Virgen. 1591-1592. Óleo sobre lienzo. 105 x 80 cm. Monasterio de Guadalupe. Guadalupe. España.

El martirio de San Mauricio. 1580-1582. Óleo sobre lienzo. 448 x 301 cm. Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. El Escorial. Madrid. España.

Julián Romero y su santo patrono. Lienzo. 207 x 127 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Las lágrimas de San Pedro. 1587-1596. Óleo sobre lienzo. 97 x 79 cm. Museo Soumaya. México. D.F.

San Ildefonso. 1600-1605. Óleo sobre lienzo.187 x 102 cm. Fundación Hopistal de Nuestra Señora de la Caridad Memoria Benéfica de Vega. Illescas.

El Salvador. 1608-1614. Óleo sobre lienzo. 101 x 81 cm. Museo del Greco. Toledo. España.

Las figuras alargadas, las manos, pies y rostros no intentan describir nada, sino revelar el espíritu interior. Las composiciones desde arriba se relacionan con el ascenso de lo material a lo divino. Los extraños colores son un reflejo y una revelación de la luz espiritual. Creía que la apariencia mística era de más ayuda para la devoción que la naturalidad.

El Greco fue un excelente retratista que pintó a eclesiásticos y caballeros de renombre. Sus obras manifiestan la esencia y la idea de una persona, y no su parecido estricto.

 

 

La dama del armiño. 1577-1579. Óleo sobre lienzo. 62 x 50 cm. The Stirling-Maxwell Collection. Glasgow Museum.

El caballero de la mano en el pecho. 1574 – 1580. Óleo sobre lienzo. 81 x 66 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Muchacho encendiendo una candela. 1570-1572. Óleo sobre lienzo. 61 x 51 cm. Museo e Gallerie Nazionali di Capodimonte. Nápoles. Italia.

La ilusión de la realidad de Rober Doisneau

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Picasso

 

 

El beso, 1950.

“La fotografía es la mirada. O se tiene o no se tiene”, aseguraba el también fotógrafo Willy Ronis. Doisneau la tenía sin duda alguna. El ojo de Doisneau logró algunas de las más bellas páginas de la historia de la fotografía. Entre ellas, su inevitable Beso, de 1950, una narración visual con una fuerte carga simbólica: el beso de dos amantes representaba la esperanza de futuro de unos jóvenes en una Europa traumatizada tras la II Guerra Mundial.

Quiero hacer un paréntesis entre lienzos y óleos para pasar al papel satinado. Las fotografías que capturó Robert Doisneau me parecen el más bello y vivo reflejo de la sociedad, y siempre que las veo me hacen sonreir. Nos muestra desde un retrato de Picasso, hasta miles de niños disfrutando con juegos en la calle, así pasando por besos entre parejas y alguna que otra imagen más provocadora.

Estoy segura que este artista os suena, y habréis visto alguna de sus fotografías en alguna ocasión, pero aún así me parecía un buen post para mostraros. ¿Y que es si no la fotografía?, Un arte que es capaz de aflorar nuestros sentimientos.

 Les Freres, 1934

 L’ Enfer, 1952.

El coche derretido. París, 1944.

Coches, 1946.

La pequeña Mónica, 1934

Redescubriendo a Magritte

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Destacado pintor surrealista que hizo una virtud de su provincialismo. Famoso por usar objetos cotidianos además de un estilo inexpresivo y crear imágenes perturbadoras que sugieren el mundo de los sueños.

René Magritte pintó pequeños óleos y su técnica era deliberadamente banal, sin virtudes estéticas, y la imaginería lo es todo. Transformaba lo familiar en desconocido mediante extrañas yuxtaposiciones, cambios de escala y textura, ofreciendo lo contrario de lo esperado.

 

La tentaiva de lo imposible. 1928. Óleo sobre lienzo. 105.6 x 81 cm. Cortesía Galerie Isy Brachot. Bruselas-París.

La leyenda dorada. 1958. Óleo sobre lienzo. Colección Privada. New York. USA.

Los títulos de sus obras, a veces escogidos por sus amigos, están expresamente ideados para confundir y ofuscar.

Sus mejores obras son las de 1920 – 1930. Cambió de estilo a partir de 1943. Trabajó como artista publicitario de independiente de 1924 a 1967.

Usaba símbolos y referencias freudianos clásicos: la muerte y la descomposición (ataudes, la noche), el sexo (mujeres desnudas, zonas púbicas) y símbolos fálicos (pistolas, salchichas, velas). También el tema de la claustrofobia con salas cerradas y espacios reducidos, y el deseo de libertad con cielos azules y grandes paisajes.

 

 

El seductor. 1953. Óleo sobre lienzo. 38.2 x 46.3 cm. Cortesía Galerie Isy Brachot. Bruselas-París.

La cuerda sensible. 1960. Óleo sobre lienzo. 115 x 146 cm. Cortesía Galerie Isy Brachot. Bruselas-París

Los amantes I. 1928. Óleo. 54,2 x 73 cm. Colección Privada.

 

Los amantes II. 1928. Óleo sobre lienzo. 54 x 73,4 cm. MOMA. Nueva York.

La astucia simétrica. 1928. Óleo sobre lienzo. 54 x 73 cm. Courtesy Galerie Isy Brachot. Bruselas-París.

La facultad imaginativa. 1948. Guache. 17 x 14 cm. Colección privada. Bruselas. Bélgica.

En su obra se refleja una gran imaginación y sentido de lo absurdo.

 

El ramillete perfecto. 1956. Óleo sobre lienzo. 166.5 x 128.5 cm. Colección privada. Chicago. Estados Unidos.

La traición de las imágenes. 1928-1929. Óleo sobre lienzo. 62.2 x 81 cm. County Museum. Los Angeles. California. Estados Unidos.

Hace unos años pudimos ver sobre las pasarelas unas imágenes de modelos que estaban inspiradas en obras de Magritte. La colección se llamó Cour des miracles   y vino de la mano del diseñador David Delfín, el cual recibió numerosas críticas por parte del público.

Lejos de meterme en la crítica, quiero que veáis la influencia de los artistas en nuestro día a día. ¿Que os parece?

Una mirada desde el balcón

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Existen varias obras de Goya muy similares, algunas casi idénticas. Entre ellas, la titulada Maja y celestina, perteneciente a la colección March, se hallaba citado junto a estas, Las majas en el balcón, en el inventario de los bienes de Goya al fallecer su esposa en 1812. Por ello, se cree que formaron parte de una serie de obras de género de autor, entre las que se hallan, además de las citadas, El Lazarillo de Tormes, Las jóvenes La carta Las viejas o El tiempo.

El misterioso significado de esta escena, sitúa esta obra en la misma línea temática que los Caprichos.

Francisco de Goya y Lucientes. Las majas en el balcón. 1810 -1812. Óleo sobre lienzo. 162 x 107 cm. Colección particular. Suiza.

 Dos jóvenes elegantemente vestidas, se asoman a un balcón mientras tras ellas aparecen dos hombres tapados que parecen estar protegiéndolas. Hay dos versiones sobre el posible tema del cuadro. Algunos estudiosos ven en las mujeres a dos prostitutas exhibiéndose, y en los hombres a dos proxenetas vigilándolas. Otros creen que se trata de jóvenes aristocráticas protegidas por dos hombres, , posiblemente militares. Parece más probable que se trate de la primera opción, pues el tema de la prostitución fue bastante utilizado por Goya en su crítica a la sociedad ilustrada, sobre todo en la serie de los Caprichos.

La perspectiva del cuadro ha sido organizada por Goya a través de varios planos paralelos en profundidad. En el primer plano se hallan las majas, cuyas figuras iluminadas destacan sobre la oscuridad de las siluetas de los hombres, que a su vez se recortan sobre el fondo neutro que cierra la escena.

Goya consigue envolver la imagen con una luz dorada a base de contrastes cromáticos entre negros y amarillos, salpicados por pequeños toques rojizos en los rostros de las jóvenes. Esta armonía cromática, así como las pinceladas sueltas y gruesas, son un anuncio de la tendencia posterior del pintor hacia los ocres y negros en la época de las denominadas pinturas negras.

Saturno devorando a un hijo. 1821-1823. Pintura mural pasada a lienzo. 146 x 83 cm. Museo del Prado. Madrid. España. Ejemplo de pinturas negras de Goya.

Un claro ejemplo de cómo esta obra ha influido en otros artistas:

Eduard Manet. El balcón. 1868-1869. Óleo sobre lienzo. 169 x 125 cm. Museo de Orsay. París. Francia.

Magritte. Perspectiva II, el balcón de Manet. 1950. Óleo sobre lienzo. 81 x 60 cm. Museo de Bellas Artes de Gante. Gante. Bélgica.

Manuel Prior. El balcón. 989. Óleo sobre lienzo. 116 x 89 cm.

Madonnas entronizadas de Cimabue

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Considerado el artista más importante del siglo XIII en Florencia, Cimabue, fue un pintor muy interesado en dar un mayor realismo  a las escenas y figuras para liberar el arte de las imágenes planas y estáticas de los iconos bizantinos, de cuya tradición procede su pintura.

Según Vasari, Cimabue nació en Florencia en 1240. Se le han atribuido gran cantidad de obras, por lo que a veces su nombre ha simbolizado un colectivo de artistas con las mismas inquietudes, más que a un sólo individuo. Está documentado por primera vez en 1272 en la iglesia de Santa Maria la Maggiore de Roma, ciudad donde se formó y donde absorbió la influencia de la corriente clásica representada por Cavallini, con quien colaboraba en la ejecución de los mosaicos de dicha iglesia.

Virgen con el niño, ocho ángeles y cuatro profetas. H. 1280. Temple sobre madera. 385 x 223 cm. Galería de los Uffizi. Florencia.

Esta obra representa a la Virgen y al niño, que se encuentran sentados en un trono de carácter casi arquitéctónico, como si fuera una iglesia. A pesar de la simetría con la que están situados los ángeles, sus cabezas inclinadas dan mayor sensación de movimiento a la composición, formando una especie de semicírculo a cada lado como si de una gran mandorla se tratara.

De esta manera, Cimabue, representa a la Virgen como Reina de los Cielos y Madre de la Iglesia terrenal, como intermediaria entre la Antigua y la Nueva Alianza.

Los personajes de la parte inferior del retablo son dos profetas, Jeremías e Isaías, y Abraham y el rey David, de cuya estirpe nacería Jesucristo. Los cuatro simbolizan la Antigua Alianza que asiste atenta a la presentación del Niño como promesa de la redención.

Jeremías e Isaías miran hacia arriba para corroborar las profecías acerca de la inmaculada concepción

La delicada utilización del color en esta obra permite a Cimabue conseguir unos matices y gradaciones sorprendentes tanto en las túnicas como en las alas de los ángeles, de manera que la naturalidad de los personajes se ve acentuada, característica propia de la espiritualidad bajomedieval, en la que los personajes adquieren rasgos y actitudes más humanas.

Esta Madonna todavía muestra la influencia de la tradición bizantina, pero Cimabue consigue algo sin precedentes: conferirle profundidad espacial. Con la superposición de los ángeles y la forma cóncava del trono, obtiene un innovador efecto de perspectiva mientras que los lados de la pintura parecen sujetar los cuerpos, comprimiendo así la composición.

Algunas otras obras de gran similitud de este autor son:

Virgen y el niño con San Juan Bautista y San Pedro. 1290. Temple sobre tabla. 343 x 248 m. The National Gallery of Art. Washington. Estados Unidos.

La Virgen y el niño entronizados rodeados de ángeles. 1270. Tabla. 427 x 280 cm. Museo del Louvre. París. Francia.

Virgen y niño entronizados. Iglesia de Santa Maria dei servi. Bolonia.

Unos cultos embajadores en la corte de Enrique VIII

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Esta obra del artista holandés Hans Holbein (Holbein, el Joven) es uno de los retratos de cuerpo entero y tamaño natural más tempranos del primer Renacimiento en Holanda.

Los embajadores. 1533. Temple sobre tabla. 207 x 209 cm. The National Gallery. Londres. Inglaterra.

Se trata de dos embajadores del rey Francisco I ante la corte de Enrique VIII: Jean de Dinteville (a la izquierda del cuadro), noble francés enviado a Londres en calidad de embajador, y Georges de Selve, un notable estudioso del mundo clásico.

La obra se pintó en Londres en 1533, donde ambos personajes habían acudido para defender los intereses de su país e impedir la ruptura de Inglaterra con el papado.

Jean de Dinteville lleva al cuello el collar de la Orden de San Miguel, una de las más importantes de caballería, fundada por Luis XI en 1469. En su mano derecha sostiene una daga en la que está inscrito AET.SVAE 29, abreviatura en latín que muestra que el personaje tenía, al ser retratado, 29 años.

Detalle de la daga y el collar

Al fondo puede apreciarse un globo terráqueo, donde Holbein deja entrever Polisy, cerca de Troyes, el lugar donde Dinteville poseía un castillo. El libro abierto junto a la escuadra muestra el interés acerca de la cultura que tenían los embajadores.

Detalles que nos muestran lo cultos que eran los embajadores

Objetos que reflejan los intereses de cada uno de los embajadores como son las cuatro ciencias matemáticas de la época: la astronomía, la aritmética, la geometría y la música

El la parte superior izquierda de la cortina se puede ver un crucifijo a medio cubrir. Esto refleja la presencia de Cristo como encargada de guiar los destinos de los personajes, al tiempo que evidencia su condición de seres mortales.

En el mueble colocado entre ambos pueden verse una gran cantidad de elementos que hacen gala de los intereses diversos de cada uno, y al mismo tiempo, sirven como instrumento de conocimiento de la cultura de la época. El suelo del mosaico recuerda al pavimento que había en esta época en la abadía de Westminster.

Entre los personajes otra curiosidad, una calavera distorsionada se extiende en diagonal, para que solo pueda verse desde los extremos de la tabla. La calavera responde al recuerdo de que los humanos tenemos la condición de la muerte.

Detalle del suelo y la calavera distorsionada

La calavera vista desde uno de los extremos de la tabla