Archivos Mensuales: mayo 2012

Los desnudos que marcaron historia

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Hoy os presento una temática: el desnudo.

Como ha sido una temática muy usada para representar el cuerpo humano (al principio solo podía realizarse con temas mitológicos o religiosos que lo permitiesen como es el caso de Susana y los Viejos).

Durante siglos han sido raro el artista que no cultivase algún desnudo en su obra.

Pues bien, hoy os quiero mostrar algunos de los desnudos más importantes que marcaron un hito en su día y siguen siendo de gran importancia en el presente.

Tiziano. Venus de Urbino. 1538. Óleo sobre lienzo. 119 x 165 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.

Velázquez. Venus del Espejo. 1648-1649. Óleo sobre lienzo. 122,5 x 177 cm. The National Gallery. Londres. Inglaterra.

Francisco de Goya. La maja desnuda. 1795. Óleo sobre lienzo. 95 x 188 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Pedro Pablo Rubens. Las tres gracias. Lienzo. 221 x 181 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Edgar Degas. La tina. 1885-86. Pastel sobre papel. 70 x 70 cm. Hill-Stead Museum. Farmington C.T. Estados Unidos.

Pierre Auguste Renoir. Durmiedo tras el baño. 1897. Óleo sobre lienzo. Oskar Reinhart Collection. Winterhur. Switzerland.

Edouart Manet. Olimpia. 1863. Óleo sobre lienzo. 130,5 x 190 cm. Museo de Orsay. París. Francia.

Tamara de Lempicka. La bella Rafaella. 1927. Huile sur toile. 64 x 91 cm.

Salvador Dalí. Leda Atómica. 1949. Óleo sobre lienzo. 61.1 x 45.3 cm. Fundación Gala-Salvador Dalí. Figueras. España.

Amadeo Modigliani. Desnudo con un collar. 1917. Óleo sobre lienzo. 73 x 116 cm. Solomom R. Guggenheim Museum. Nueva York.

Julio Romero de Torres. La nieta de la Trini. 1929. Óleo y temple sobre lienzo. 113 x 177 cm. Museo Julio Romero de Torres. Córdoba. España.

Ignacio Zuloaga. Desnudo de la mantilla y el clavel. 1915. Óleo sobre lienzo. 131 x 184 cm. 


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Entre los frescos de Masaccio

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Seguro que habéis escuchado alguna vez este nombre: Masaccio. 

Este pintor florentino, es y ha sido uno de los grandes genios de la historia.

Sus pinturas, conmovedoras, ahondan en las emociones humanas. Pintó figuras humanas verosímiles y dignas que expresan sentimientos y una curiosidad intelectual tan relevante hoy como hace quinientos años.

Lateral derecho de la capilla Brancacci. 1424-1428. Fresco. Iglesia del Carmine de Florencia. Florencia. Italia.

Lateral izquierdo de la capilla Brancacci. 1424-1428. Fresco. Iglesia del Carmine de Florencia. Florencia. Italia.

Sus composiciones, simples y estructuradas, tienen a la figura humana como protagonista, de acuerdo con el principio renacentista según el cual las personas son la medida de todas las cosas.


Tríptico de San Juvenal. 1422. Temple sobre tabla. 110 x 65 cm. Iglesia de San Juvenal. Cascia. Florencia. Italia.

Las expresiones individuales de los rostros muestran emociones y pensamientos -preguntas, dudas, dolor- expresados también a través de gestos y manos (si os fijáis las manos son verdaderamente pequeñas con respecto al resto del cuerpo).

La resurrección del hijo de Teófilo. 1424-1425. Frescos de la Capilla Brancacci. Fresco sobre muro. 230 x 598 cm. Iglesia del Carmine de Florencia. Florencia. Italia.

La Trinidad. 1426-1428. Fresco sobre muro. 667 x 317 cm. Iglesia de Santa María Novella. Florencia. Italia.

Espacios verosímiles dominados por unas figuras autoritarias. Usa la luz para moldear pañerías y figuras (en vez de perfilarlas, es por eso que nos parecen mucho más reales que las de un pintor  contemporáneo.

La adoración de los magos. Three predella panels from the Pisa Altar. 1426. Poplar. 21 x 61 cm. Gemäldegalerie. Berlín. Alemania.

La crucifixión de San Pedro. Three predella panels from the Pisa Altar. 1426. Poplar. 21 x 61 cm. Gemäldegalerie. Berlín. Alemania.

Fue el primer pintor en entender y usar científicamente la perspectiva y el punto de fuga. De ahí que veamos que se representan sus figuras bajo arquitecturas, ayudándose en todo momento de ello para encontrar una simetría y una perfecta perspectiva.

La Virgen con el niño y Santa Ana. 1424-1425. Temple sobre tabla. 175 x 103 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.

Políptico de Pisa. La crucifixión. 1425-1426. Temple sobre tabla. 83 x 63 cm. Museo e Gallerie Nazionali di Capodimonte. Nápoles. Italia.

Los colores vibrantes de Kirchner

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“Todo el que se rinde de modo directo y sincero a aquello que lo conduce, es uno de nosotros” Ernst Ludwing Kirchner.

Quizá alguno de vosotros, o quizá muchos os preguntéis quien es este artista, ya que su nombre no es tan conocido o tal vez tan nombrado como otros que hemos visto con anterioridad. Pero he de decir que no por eso, deja de ser un genio.

Pues bien, Kirchner fue miembro principal de Die Brücke. ¿Y qué es Die Brücke? Suena muy alemán, ¿o no? Toda la razón, ya que fue un grupo de expresionistas con base en Dresde y fundado por nuestro artista, Kirchner, y de algunos más como Schmidt- Rotluff, Heckel, y Fritz Bleyl. Expresaron sus opiniones políticas y sociales  radicales a través de los temas modernos y urbanos o de paisajes y figuras.

Parque de flores en Dresde. 1909-20. Olio su tela. 77.4 x 94.5 cm. The Baltimore Museum of Art. Gift of Curt Valentin Gallery.

Casa Verde. 1907. Olio su tela. 70 x 59 cm. Museum Moderner Kunst. Fondazione Ludwig. Vienna. Austria.

La montaña de Klosters. 1919. Olio su tela. 121 x 121 cm. Österreichische Galerie Belvedere. Vienna. Austria.

Más tarde se fueron incorporando otras artistas, recibiendo la influencia de las últimas ideas parisinas y del arte no primitivo europeo. Colores brillantes, contornos marcados y técnica deliberadamente poco sofisticada (la mayor parte del grupo carecía de estudios artísticos).

Ahora que ya sabemos que es Die Brücke, vamos a ver quien es el artista que ocupa la entrada de hoy.

Kirchner era sensible, con tendencia a enfermedades mentales debido a las experiencias sufridas en la guerra. Expresaba la esquizofrenia de su época mediante un estilo expresionista tenso y de gran carga emocional.


El monociclista. 1911. Olio su tela. 80 x 90 cm. Collezione privata. Svizzera.

Carro de caballos con tres agricultores. 1920-21. Olio su tela. 90 x 120 cm. Collezione privata. Svizzera.

Naturaleza muerta amarilla. 1911. Olio su tela. 68.6 x 57.2 cm. Claremont. California. U.S.A.

Sus mujeres eran amarillas; sus nubes, verdes; sus lunas, rosas. Manejó los colores a su antojo. No en vano los consideraba «la alegría de la vida». Desplegó en sus obras una deslumbrante paleta, que contrasta con los grises y ocres que ensombrecieron su biografía. El consumo de drogas, el trabajo en exceso, la falta de sueño, la crisis depresivas,y  su terror a la guerra… le llevaron a un«via crucis» personal de sanatorio en sanatorio.

Dos mujeres en el bosque. 1924. Olio su tela. 120 x 120 cm. Familienstiftung Benvenuta. Valuz.

Fränzi ante una silla tallada. 1910. Óleo sobre lienzo. 70,5 x 50 cm. Museo Thyssen-Bornemisza.

El pintor Stirner con gato. 1919. Olio su tela. 90 x 70 cm. Collezione privata.

Muchacha en el sofá azul. 1910-20. Olio su tela. 79.3 x 89.5 cm. The Minneapolis Institute of Arts. The John R. Van Derlip Fund.

Señora en el bosque, retrato de Nina Hard. 1921. Olio su tela. 150 x 80 cm. Familienstiftung Benvenuta. Valuz.

Bañantes en el prado. 1909-26. Olio su tela. 70.5 x 55 cm. Collezione privata.

Mujer bajo parasol japonés. 1909. Óleo sobre lienzo. 92,5 x 80,5 cm. Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen. Dusseldorf. Alemania.

Su técnica era esquemática y nerviosa, y usaba colores intensificados.

Finalmente, como ocurre con muchos artistas, acabó suicidándose.

Si vas a pasar estos días por Madrid (tienes hasta el 2 de Septiembre), podrás ver una exposición dedicada en exclusiva a este artista en la Fundación Mapfre.

Navegando entre los colores del mar y del cielo

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Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín….

 Hoy hace 170 años que falleció José de Espronceda. A todos os sonará la Canción del Pirata, cuyos versos primeros he puesto al principio de esta entrada, y es que para mí no hay poesía más bella que esta.

He decidido unir esta poesía al pintor por muchos conocidos: Turner, el genio de los paisajes y marinas románticas.

Advierte su habilidad para representar la naturaleza en todos sus estados, desde los más dulces y líricos hasta los más tormentosos y destructivos.

Crepúsculo con nubes oscuras. 1826. Color para acuarela. 27.5 x 46.8 cm. The Tate Gallery. Londres.

El muelle de Calais. 1803. Óleo sobre lienzo. 172 x 240 cm. The National Gallery. Londres. Inglaterra.

El sol de Venecia se pone en el mar. 1843. Óleo sobre lienzo. 61,5 x 92 cm. Londres. Tate Gallery.

Su reacción ante la naturaleza es profunda y personal, y usa amplias fuentes de inspiración (desde Escocia hasta Italia).

Aplicó diversos métodos de trabajo, con resultados estilísticos y técnicos fascinadores y novedosos, sobre todo en las acuarelas y sus obras tardías. Su interés por la luz no conocía límites, y reverenció a los viejos maestros, sobre todo en sus obras tempranas.

Observa el sol: dónde está, qué hace, sus calidades físicas como luz, qué simboliza (amanecer, atardecer, oculto, tibio, amenazador, de invierno del norte, o de un templado verano mediterráneo, ect,).

Luz y color: la mañana después del diluvio. 1843. Óleo sobre lienzo. Tate Gallery. Londres. Inglaterra.

Castillo de Norham al amanecer. 1835-1840. Óleo sobre lienzo. 91 x 122 cm. Galería Clore. Colección Turner. Londres. Inglaterra.

Sombras y oscuridad la tarde del diluvio. 1843. Óleo sobre tela. 78.5 x 78 cm. The Tate Gallery. Londres.

Un crepúsculo. 1840. Acuarela. 24.8 x 37 cm. The Tate Gallery. Londres.

Yate cerca de la costa. 1840. Acuarela. 24.8 x 37 cm. The Tate Gallery. Londres.

Su estilo, basado en los “viejos maestros” cambia tras su visita a Italia en 1819: paleta más brillante, e imaginario y estilo más libres.

Observa el detalle en sus acuarelas acabadas. Simbolismo complejo y personal, a veces secreto.

Dejó apuntes que muestran su método de trabajo.

El valeroso Téméraire remolcado a su último fondeadero. 1838. Óleo sobre lienzo. 91 x 122 cm. National Gallery. Londres. Inglaterra.

Entre los frescos de Cimabue

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Cimabue, contemporáneo de Dante, fue el artista más prominente de Florencia a finales del siglo XIII.

Debido a la escasa documentación que queda, no se sabe mucho de la vida de Cimabue. Las noticias ciertas sobre su vida, apoyadas en documentos, son pocas. Se sabe que estaba presente en Roma en el año 1272; aparece encargado de realizar un cartón para el mosaico del ábside de la catedral de Pisa en el año 1301; y consta muerto en Pisa en el año 1302. De estas poquísimas informaciones los críticos y los historiadores del arte han reconstruido, no sin controversias e incertidumbres, el catálogo de sus obras.

Crucifijo. Iglesia de Santa Croce. Florencia. Italia.

Virgen entronizada con ángeles y cuatro profetas. 1260-1280. Temple sobre tabla. 385 x 223 cm. Galería de los Uffizi. Florencia. Italia.

Francisco de Asís. Museo de la Porziuncola. Iglesia de Santa María de los ángeles. Asís.

 

La captura de Cristo, Detalle.Fresco. Basílica Superior. San Francisco de Asís. Asís. Italia.

San Mateo. 1280-83. . Basílica Superior. San Francisco de Asís. Asís. Italia.

Cenni di Peppi (Cimabue), fue un artista muy considerado en su día. Mientras trabajaba en Florencia, Duccio fue el principal artista, y quizás su rival, en la ciudad próxima de Siena.

Nuestro artista, recibió el encargo de pintar dos frescos muy grandes para la Basílica de San Francisco de Asís: una Crucifixión y un Descendimiento.


Crucifixión. 1277-1280. Basílica Superior. San Francisco de Asís. Asís. Italia.

 Desafortunadamente, estas obras ahora son débiles sombras de su apariencia original. Durante la ocupación del edificio por las tropas invasoras francesas, prendió fuego la paja y dañó seriamente los frescos. El  blanco de plomo se oxidó y ennegreció, dejando las caras y gran parte del ropaje en negativo. Otra obra dañada es el gran Crucifijo de Santa Croce en Florencia. Fue la mayor obra de arte dañada en las inundaciones  del año 1966. El agua se llevó gran parte de la pintura del cuerpo y la cara.

 Pantocrátor. Basilica Superior de San Francisco de Asis.

Se ha dicho que fue el maestro de Giotto- se asegura que él dio el paso entre el estilo bizantino , “viejo” e “irreal”, al estilo “moderno” y “realista”, más creíble en cuanto a espacios 3D, forma humana y emoción. 

Flagelación. Frick Collection. New York. USA.

La Virgen y el niño entronizados. Iglesia de Santa María de Servi. Bolonia.

Se le han atribuido tantas obras que su nombre ha pasado a representar un grupo de artistas más que a un solo individuo.

La capilla Sixtina de la prehistoria

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Un amplio bestiario domina las paredes de las siete galerías de Lascaux espacios de distinto desnivel y grado de accesibilidad para el hombre.

Mientras Francia todavía se frotaba los ojos por la invasión nazi del país, cuatro jóvenes descubrían en Lascaux una cueva repleta de pinturas rupestres. Estos tres chicos se llamaban Marcel Ravidal, Jacques Marsal, Georges Agnel y Simon Coencas. 

Rápidamente alertaron del descubrimiento a su profesor, León Laval y al sacerdote y reputado arqueólogo Henri Breuil.

Cueva de Lascaux. Henri Breuil es el tercero por la derecha, con la boina que siempre le acompañaba

Lascaux se reveló como uno de los testimonios más extraordinarios del arte rupestre. Sus pinturas se remontan a entre 20.600 y 20.900 años atrás.

Uno de los caballos chinos del divertículo axial con la morfología de M ventral

La galería axial, con pinturas representando varios animales

Priman las representaciones de de animales (hay cerca de seiscientas). La del caballo es la mas repetida, seguida de la del uro, el ciervo, la vaca, el toro y el bisonte, entre otras bestias habituales por aquel entonces. Todas ellas se plasmaron sobre las paredes de las zonas de fácil acceso.

Ciervo ejecutado en el llamado III Estilo

Cabeza de ciervo con astas de nueve puntas

Por el contrario, el oso y los felinos, no  tan presentes en la región, solo aparecen en los rincones más escondidos.

El hombre constituye el segundo motivo pictórico.

La llamada escena del pozo, con representación de un hombre, un pájaro y un bisonte herido.

Todas y cada una de las obras de la cueva son de una calidad indiscutible, más si se tiene en cuenta la simplicidad de las técnicas empleadas. Por otro lado, la paleta de colores es limitada: negro, marrón, rojo y amarillo, siendo todos ellos pigmentos de origen mineral.

Auroch pintado en la llamada Rotonda de los Toros

Cabezas de ciervo dibujadas al carboncillo

Debido a la presencia del hombre en la cueva, se ha alterado el orden, apareciendo así multitud de bacterias agresivas para estas pinturas, teniendo que cerrar la cueva en varias ocasiones al público, estando actualmente cerrada. 

Pero hay que decir, que en una cantera, situada a pocos metros de la original hay una réplica de esta cueva, que puede ser visitada.

 

No hay nada mejor que ver este vídeo en el cual puedes visitar la cueva y ver las imágenes que hay en Lascaux, como si de una visita se tratase.

El clasicismo de Guido Reni

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Hoy hablaremos uno de los maestros más importantes de Bolonia, muy inspirado por Rafael, fue muy admirado en los siglos XVII y XVIII, y despreciado en el siglo XX:  Guido Reni.

Su estilo estuvo muy influido por sus visitas a Roma, la primera de las cuales se produjo alrededor de 1660.

La caridad. Óleo sobre lienzo. 137 x 106 cm. Museo Metropolitano. Nueva York. EEUU.

La Virgen de la silla. Lienzo. 212 x 137 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Sus imágenes, de experiencias emocionales intensas e idealizadas, suelen ser religiosas. Sus obras mitológicas son menos extensas pero muy elegantes.

Susana y los viejos. The National Gallery. Londres. Inglaterra.

 Hipomenes y Atalanta. 1612. Lienzo. 206 x 297 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Él mismo fue muy hermoso pero permaneció célibe -dos cualidades reflejadas en sus obras, que transmiten una belleza inalcanzable y remota-.

¿Son demasiado logradas, afectadas y teatrales para el gusto popular del siglo XX?

Baco de niño. 1615-1620. Óleo sobre lienzo. 87 x 70 cm. Palazzo Pitti. Florencia. Italia.

 Fortuna y Amor. 1623. Óleo sobre lienzo. 188 x 155 cm. Picture Gallery. The Vatican. Roma. Italia.

Utiliza los ojos, tornados hacia el cielo, a modo de símbolo, de una gran intensidad o  sentimiento, con extrema sutileza en el manejo del pincel.

Ecce Homo. 1639. Óleo sobre lienzo. Pinacoteca Nacional de Bologna. Bologna. Italia.

Cleopatra moribunda. Museo del Prado. Madrid. España.